knight-rider

Coches conectados. Coches móviles.

  |   Móvil, Tecnología   |   2 Comments

Me gustan más los botones que los caballos de potencia. Cuando subo a un coche, tengo tendencia a apretar todos los que hay. Vestigios de la infancia que espero no perder nunca. Y cuando veo lo que está haciendo Tesla, me armo de razones para pensar que ese pequeño yo, está en lo cierto.

Dejando de lado mundo los coches sin conductor (merecen un capítulo aparte), todas las marcas tienen su propio proyecto, más o menos interesante, sobre lo que tiene que ser el coche conectado. Son proyectos en los que el coche se conecta para ser más seguro, guiarnos, avisar en caso de accidente. Para que le podamos enviar nuestra súper-lista-de-favoritos-que-lo-petan de Spotify o, incluso, para leernos los mensajes y dejarnos en ridículo delante de los pasajeros.

 

¿Pa qué? Ya tenemos un trasto que lo hace

Se llama móvil.

Pero los coches, amigos míos, están llenos de datos. Datos a los que suele acceder un ordenador de a bordo o un mecánico listo con un conector que vale una pasta. Así que, si queremos disfrutar de ellos, sólo necesitamos sacarlos de ahí. De hecho, ya hay un cachivache que lo hace, Automatic, vale 99$ y tiene una app bastante mona. Así que, otra vez, nada nuevo.

 

Un coche es un wearable del tamaño de 4 vacas bien alimentadas y que te cuesta medio sueldo de un año (por lo menos)

Efectivamente, estamos ante el wearable más grande y caro que podréis llevar: un coche. Porque no deja de ser eso. Un montón de sensores funcionando todo el rato y que lo miden todo. Aquellos que hayáis trasteado con una FuelBand o cualquiera de estos dichosos dispositivos, sabréis que, sin un reto, una gamificación (zasca, ya salió el palabro), te cansas de ellos en nada. Siempre existe la posibilidad que te salga el pequeño catalán que llevas dentro, como me pasa a mi, y pases el rato fijándote en los consumos medios del vehículo.

 

Humanizamos todo con lo que nos relacionamos

“Está cansado, el pobrecito”, “Tiene mal despertar”, “Venga… ¡por favor, por favor, por favor…!”. Conversaciones de este tipo son habituales entre los conductores y sus coches los cuales ni hablan, ni sienten, ni padecen.

A las marcas les interesa explotar ese tipo de relación. Hay una larga lista de atributos emocionales que han ido construyendo día a día alrededor de sí mismas y les ha funcionado a las mil maravillas. Pero si lograran crear un vínculo emocional directo, tangible, en el día a día… eso sería la bomba.

¿Cómo podríamos forjar esa relación de forma activa? Herramientas: kit de conexión, un móvil de última generación y unas cuantas miles de horas de trabajo. Resultado: darle una capa de humanidad a nuestra relación con el vehículo.

 

“¡Es el móvil, estúpidos!”

Un móvil puede escuchar y distinguir cuántas personas viajan en un habitáculo y, de esta manerasaber si puede o no molestar: mientras hablan los mayores, te callas, que decía mi abuelo. Puede saber que te has quedado parado en un atasco y que tienes una cita a la que llegarás tarde. Puede avisar por ti. Puede saber qué canciones cantas a grito pelado cuando estás solo y hacerte una playlist con temas que te van a gustar para que no desesperes en la caravana. Incluso puede jugar contigo al veo veo para que no mueras del aburrimiento. Puede darte una alternativa de trayecto que, en otras circunstancias, no sería aconsejable y sacarte del apuro. Y podría decirte “te lo dije” cuando tú desoíste su consejo de no meterse en la autopista a esa hora.

 

Tu coche ya no es un solo coche

En el momento que el coche es una voz, lo que sabe de ti, algo más que un habitáculo con ruedas y motor, te lo puedes llevar donde quieras. De hecho, lo puedes llevar en el bolsillo. No importa si cambias a un coche nuevo, te prestan uno o utilizas carsharing. Da igual. Tu coche sigue contigo, con todo lo que sabe de ti y los datos del nuevo “cuerpo” que le ha tocado.

Gran parte de los avances para hacer el coche más inteligente se han orientado a hacer la conducción más segura. Pero son estancos, no aprenden. De esta otra forma, te conocerían y podrían adaptar estos sistemas a tus características de conducción. Y sabrían que tienen que cambiar esa playlist de los grande éxitos de Los Chunguitos por otra más adecuada a tu nuevo cochazo.

 

slide_bg

#RegaloIdeas

Existen mil maneras de conectar esos datos que escupe el coche al móvil. Esa inteligencia artificial de andar por casa existe. Pero nadie lo ha hecho. Los de Lexus han hecho realidad el aeropatín de Regreso al Futuro pero nadie ha hecho realidad a Kitt. Puede ser una simple app o puede ser una marca que quiera vender más coches, da igual, pero alguien debería hacerlo. Y pronto.

¿A quién no gustaría que su coche le contestase por una vez?

2 Comments
  • Coches de ocasión Barcelona | may 23, 2017 at 9:17 am

    Es cierto que las características de los coches han ido cambiando a lo largo de estos años… estoy seguro que dentro de nada los coche si que podrán contestarnos!

    Saludos!

  • Coches de ocasión Barcelona | may 23, 2017 at 9:19 am

    Interesante post!. Es cierto que las características de los coches han ido cambiando a lo largo de estos años… estoy seguro que dentro de nada nuestros coches si que podrán contestarnos!

    Saludos

Post A Comment